EL EQUILIBRIO EN LA EMPRESA
October 19th, 2007 by RupertHace algunos años tuve la oportunidad de trabajar en una empresa en que el jefe tenía una especial afinidad para con sus trabajadores, sus ganas de surgir las transmitía con una facilidad asombrosa, era un verdadero caudillo que sacaba la cara pos sus trabajadores y todos nos sentíamos muy bien trabajando con el. Pero a veces esto no e suficiente y basta que haya un elemento disonante en el grupo de trabajo para que las cosas no marchen tan bien. Nunca me había tocado vivir tan de cerca la experiencia que supone tener un compañero de trabajo conflictivo. Una cosa es no estar de acuerdo con algunas políticas y buscar consenso, opinar, sugerir, pero otra muy distinta es intrigar a las espaladas de la gente e indisponer a los compañeros de trabajo entre ellos y con los jefes de la empresa. Yo creí que esta situación se daba solamente en las telenovelas pero veo que hay alguna gente desubicada circulando por ahí.
El inicio de la historia tuvo lugar hace tres años aproximadamente en que ingresé a trabajar a una compañía dedicada al tratamiento del sobrepeso mediante una combinación de dietas y ejercicios ofrecidos en cursos de seis semanas de duración. En mi caso, ingresé a trabajar como entrenador personal y mi trabajo consistía en estimular y motivar a las personas durante su hora diaria de entrenamiento además de evaluarlos constantemente en su peso y sus medidas. Al momento de mi ingreso ya la persona conflictiva en cuestión se encontraba laborando por espacio de cuatro a cinco meses aproximadamente, en un principio no advertí ningún rasgo anormal en ella pero con el correr de las semanas me fui enterando de algunas cosas que causaban malestar entre mis compañeros de trabajo. En efecto, al parecer esta chica se sentía con ciertos privilegios y nunca empezaba su trabajo a tiempo, esto por supuesto implicaba que alguno de nosotros cubriera esos minutos de retraso, cruzándose muchas veces con nuestros turnos de descanso, muy necesarios además pues es un trabajo bastante agotador. La situación era de pleno conocimiento de nuestro jefe que por esas fechas viajaba constantemente en busca que realizar convenios y alianzas estratégicas para al empresa al tiempo que terminaba su maestría en Administración y Negocios, razón por la cual no había tenido tiempo de afrontar la situación de la mejor manera. Sin embargo la situación llegó a su límite cuando la compañera conflictiva se atrevió a tomar el nombre de nuestro ausente jefe para darnos una serie de órdenes, por supuesto al poco tiempo todo salió a la luz y nuestro jefe no pudo hacer otra cosa más que despedirla.
Al parecer la mujer no estaba muy bien de la cabeza que digamos y por eso tenía ese comportamiento errático. En fin, una vez que ese elemento se retiró de la empresa, las cosas marcharon mucho mejor, nuestro jefe ya estaba más tiempo en el trabajo y siempre nos daba toda su confianza en el trabajo, incluso tuvimos un problema con un alumno del curso que era bastante especial por decirlo menos y el jefe sacó cara por sus empleados en todo momento. Además de esto nuestro jefe organizaba cada mes una actividad programada para el relax de sus trabajadores, generalmente era un día de campo en los que disfrutábamos de un buen almuerzo y algunas distendidas dinámicas grupales.
