FÉRETROS BIODEGRADABLES: UNA MEDIDA POCO ORTODOXA PARA COMBATIR LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL
December 10th, 2007 by RupertEs un hecho, los seres humanos contaminamos durante toda nuestra vida, incluso hasta después de muertos. Los dos métodos tradicionales de pasar al otro mundo son realmente nocivos para el medio ambiente. De ellos, el más común hasta nuestros días, requiere que las industrias acaben con hectáreas de bosques para fabricar féretros (aproximadamente un árbol por ataúd). Por otro lado, la cremación de cadáveres también le pasa factura al medio ambiente, ya que los gases que se emanan al cremar un cuerpo (principalmente dióxido de carbono), favorecen del mismo modo al calentamiento global.
Ante esta situación un científico de la Universidad de Melbourne, Australia, propone una solución a este problema. Este especialista, luego de realizar múltiples estudios y cotejar datos de diversas fuentes, contando con la ayuda de el área de investigaciones de esta universidad, planteó la posibilidad de construir féretros biodegradables.
Rogert Short, experto en genética y filántropo, es un científico que demuestra un especial apego por el medio ambiente (como era de esperarse por parte de un australiano), y es el abanderado de esta propuesta.
Este científico planteó una idea bastante interesante para combatir la “contaminación generada por fallecimiento” e incluso romántica porque juega con la idea de reencarnación. Se trata de los féretros biodegradables hechos a base de fibras vegetales similares al cartón. En muchos países de Europa esta tendencia esta atrayendo a muchos y no solamente por la idea a favor al medioambiente sino también por los diseños de los ataúdes. Algunos están hechos de cáscara de almendra, otros no están cubiertos de barnices tóxicos, y la mayoría deja de lado las incrustaciones de metal entre otras cosas. Pero el detalle más atractivo es un recipiente que alberga una semilla en su interior, de esta manera se invierte el principio de las industrias (un difunto = a un árbol menos) y se ofrece una idea cercana a la reencarnación.
La iniciativa de esta universidad australiana aún no se encuentra entre las más comerciales. Mover los cimientos de una sociedad tan conservadora puede tomar tiempo, mucho tiempo. Pero las estadísticas se presentan a favor de esta alternativa: en España un 25% de las incineraciones son ecológicas, esto consiste principalmente en el uso de hornos especiales que, al manipular la cantidad de oxígeno que ingresa a la cámara, disminuyen el volumen de dióxido de carbono emanado para finalmente depositar las cenizas en urnas biodegradables hechas a base de cerámica o resinas vegetales. Como los usuarios de este tipo de cremación van en aumento, no sería una sorpresa, y mucho menos un milagro, que la cantidad de personas que elijan “la reencarnación al estilo Short” aumente en los próximos años.
La universidad de Melbourne, con su equipo de científicos graduados en diversas especialidades del campo de la Biología, ha hecho un aporte importante a la humanidad que posteriormente será bastante valorado como lo han vaticinado analistas de ese mismo país. A mi parecer es la mejor elección al momento de despedirnos de esta vida. Sinceramente, me gustaría ser un árbol cualquiera, siempre y cuando tenga flores amarillas.
