LA UNIVERSIDAD DE HARVARD Y EL SÉPTIMO ARTE
November 16th, 2007 by RupertMuchos amantes del cine en algún momento de su fanatismo o mientras los destellos proyectados por el ecran resplandecían en su rostro al contemplar una película clásica, han pensado si es que tanta excelencia puede ser aprendida. En contra de los que piensan que la genialidad no se puede enseñar, existen cursos ofrecidos por la Universidad de Harvard a aquellos cineastas novatos que sueñan con dirigir un largometraje tan glorioso como Casablanca o Taxi Driver. Estas clases poseen la calidad que se espera de la universidad número uno de los Estados Unidos y, si bien el acceder a estas es todo un reto, el lograrlo otorga al alumno: nivel y prestigio incomparables.
En primer lugar hay que tener en claro que las convocatorias a nivel internacional no se dan muy a menudo, más bien todo lo contrario, se realizan a lo mucho dos veces al año. Se han de cumplir ciertos requisitos básicos como estar cursando los dos últimos años de carrera, tener un dominio óptimo del inglés y poseer un excelente historial académico, muy por encima del alumno promedio. Posteriormente se es sometido a una serie de entrevistas entre las que destacan, la que hace la universidad de la cual uno proviene y luego, la del representante de
la Universidad de Harvard quien hace la recomendación para el proceso en Estados Unidos. Una vez concluidas las entrevistas, se efectúan los trámites de traslado y, en algunos casos, Harvard brinda una ayuda económica considerable, entre otras cosas.
Bien, con mucho esfuerzo y algo de suerte, es posible acceder al mejor curso de cine a nivel mundial. Por lo general se dicta en
la Facultad de Artes y Ciencias, pero también, en institutos relacionados a la universidad, fuera del campus. En ambos casos el grado se emite a nombre de
la Universidad de Harvard. Como datos adicionales se puede mencionar que una gran cantidad de famosos directores fueron profesores visitantes. Entre los grandes nombres se cuentan a Spike Lee, director de Malcom X y La última noche, y a Woody Allen, director de Annie Hall y Match Point. La clase que ofreció el último director mencionado tuvo mucho de anecdótico e incluso ha sido comentada por el mismo en un libro de entrevistas. Allen cuenta que al momento de entrar al aula los alumnos lo abordaron con una gran cantidad de preguntas y finalmente el contestó que en realidad no hay mucho que enseñar.
Para no desilusionar a los estudiantes, dio ciertas recomendaciones como: antes de realizar una película ha de gustarle a uno mismo ya que si la haces muy bien es inevitable que el público no la aprecie o que un buen guión es la base de una buena producción ya que un montaje mediocre con un buen guión puede generar un buena película, pero nada salva a la que se basa en un escrito pésimo. Y si de guiones se trata, otra de las personalidades a mencionar es Syd Field, autor de “The Foundations of Screenwriting”, el libro más completo en lo relacionado a la elaboración de guiones que se haya escrito, quien también se ha desempeñado como profesor visitante en las aulas de Harvard.
Otra de las ventajas de este curso es el tener acceso pleno al legendario Harvard Film Archive, uno de los catálogos más extensos de películas y cortometrajes de Estados Unidos. Posee más de diez mil títulos de casi todos los periodos de la historia del cine, característica que lo convierte en una delicia para los investigadores ya que se presenta como una muy buena fuente de primera mano.
La competencia al postular al curso es realmente abrumadora. No muchos dejan pasar una oportunidad como esta, sin embargo, este curso puede ser el impulso final para despegar a una carrera muy fructífera como director de cine. No hay que desanimarse. Si uno es realmente bueno no hay por qué preocuparse, solo hay que creer en uno mismo.
